viernes, 21 de abril de 2017

Otra exiliada

A fines de 1919, doscientos cincuenta extranjeros indeseables partieron del puerto de Nueva York, con prohibición de llegar a los Estados Unidos.
Entre ellos, marchó al exilio Emma Goldman, extranjera de alta peligrosidad, que había estado presa varias veces por oponerse al servicio militar obligatorio, por difundir métodos anticonceptivos, por organizar huelgas y por otros atentados contra la seguridad nacional.
Algunas frases de Emma:
La prostitución es el más alto triunfo del puritanismo.
¿Hay acaso algo más terrible, más criminal, que nuestra glorificada y sagrada función de la maternidad?
El Reino de los Cielos ha de ser un lugar terriblemente aburrido silos pobres de espíritu viven allí.
Si el voto cambiara algo, sería ilegal.
Cada sociedad tiene los delincuentes que merece.
Todas las guerras son guerras entre ladrones demasiado cobardes para luchar, que mandan a otros a morir por ellos.
(Eduardo Galeano, Mujeres, Siglo XXI, Madrid, 2015)


lunes, 3 de abril de 2017

¿Qué somos?



Una y otra vez se repite la misma historia. Un hombre joven deja un país del África subsahariana en dirección a Europa. Atraviesa el Sahel y el Sáhara a pie y en camión, de frontera en frontera, durante meses. Pasa miedo, padece hambre, le aprieta la sed y ve morir a muchos de sus compañeros. Pierde jirones de carne en las alambradas de Ceuta o Melilla o se arriesga a naufragar cruzando el Estrecho en una embarcación frágil. Ya en España, acaba recogiendo chatarra o vendiendo baratijas en las calles de cualquier ciudad. En 2015, la policía de Barcelona acosa a los vendedores ambulantes «ilegales» para expulsarlos del centro. Los manteros se manifiestan por la Rambla, en dirección al Ayuntamiento, con la esperanza de que alguien importante les reciba. Uno de ellos porta un eslogan garabateado con un rotulador sobre una hoja de libreta. Le han bastado dos palabras: «Somos mierda». (Del libro Historias de la historia pequeña de Barcelona, editorial Incorpore)