sábado, 23 de enero de 2010

Los nadies

Como ya ocurrió a raíz del huracán Mitch y del tsunami del sudeste asiático, las imágenes que llegan de Haití han provocado una riada de solidaridad por parte de la ciudadanía del mundo rico: las cuentas bancarias de las ONG ingresan cada día millones y millones de euros. Desde luego, es un motivo de alegría. Una alegría que se convierte en agridulce, no obstante, al recordar que la mayor parte de las tragedias humanas pasan desapercibidas. A diario mueren de miseria en el mundo 60.000 personas, en silencio, atravesando un desierto de soledad, sin que nadie les dedique el titular de primera página que merecen.

Según la ONU, hacen falta 70.000 millones de dólares al año para luchar con garantías de éxito contra el hambre, la sed, el analfabetismo y la falta de asistencia médica que padecen los pobres más pobres de nuestro planeta. Esa cantidad, en apariencia astronómica, equivale a 19 centavos de dólar al día por habitante del mundo rico. Total, calderilla...

Dicho lo cual, aprovechamos la ocasión para abogar porque los nadies sean noticia más a menudo, y no sólo cuando salen en el telediario saqueando un comercio en busca de comida o peleándose por una botella de agua repartida por algún marine estadounidense...

“Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.”


(Eduardo Galeano: El libro de los abrazos, Siglo Veintiuno Editores, México España, 1997.)

1 comentario:

diego dlv dijo...

"Erradicar la pobreza y el hambre no son ningún reto para las sociedades capitalistas, ...viven de ello."

¿Los "nadies" no serán más bien justamente los que están desprovistos de consideración para otros seres humanos?

Si uno no se para, no reflexiona para entender quien es, cuales son sus miedos y temores nunca conseguirá entender quien es el otro.

Gracias por vuestros articulos muy interesantes.

Diego dlv