jueves, 12 de marzo de 2009

Recordando a Rodolfo

El aciago 11 de marzo de 2004, Rodolfo se encontraba en uno de los vagones que saltaron por los aires. Desde entonces, no ha pasado un instante sin que sus familiares y amigos le extrañasen. Tanto le echan de menos que un buen día decidieron crear una fundación con su nombre para mantenir vivo su recuerdo y el de todas las personas que perecieron aquella fatídica jornada. La Fundación Rodolfo Benito Samaniego otorga cada año unos premios a trabajos de investigación y desarrollo en el campo científico y tecnológico, así como a proyectos que promuevan valores de convivencia como la paz, la solidaridad, la libertad o la democracia.

“Nos queda la palabra. Siempre tuvimos la voz y la palabra como argumento, nosotr@s, los demás, los que trabajamos por construir una sociedad cada vez mejor, más solidaria, más justa; una sociedad libre y democrática, ganada por derecho, ganada a costa de sufrimientos individuales y colectivos, ganada por la única fuerza que es legítima esgrimir, que no es otra que la fuerza de la razón”.

1 comentario:

Eva dijo...

¡Hola! Qué bonito el poema de Miguel Hernández que sale en el folleto... se pone la carne de gallina... y un nudo horrible en el estómago, y un cruce de cables en el cerebro, cuando se piensa en la razón de la existencia de esta Fundación. No hay consuelo para sucesos tan aberrantes, pero supongo que, para los familiares y amigos de Rodolfo, esta organización, al menos, les quitará un poco de esa sensación de impotencia que nos quedó a todos. Gracias por presentárnosla, chicos.
Un abrazo muy fuerte.
Ah! Y gracias también por ponerme en vuestros blogs amigos... jeje Me ha hecho muchísima ilusión.